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Del amor y el desencuentro...



¿Quién vendrá a mi vida?
Cuando la brisa juegue entre mis sonrisas
¿Quién reirá conmigo?
Cuando el otoño sople mi fuego de verano
¿Quién entibiará mis tiempos?
¿Quién, pregunto, me dirá te quiero, cuando mi corazón lo pida,
tras la fuerza de estos vientos?

A través de los años construimos imágenes para alimentar el alma, fijamos en nuestras retinas los rostros de seres que tantas veces nos ilusionaron y vivieron su tiempo a nuestro lado.

Sentimos latir el corazón con ansias cuando estamos con la persona amada, pero con el tiempo descubrimos que también debemos aprender a vivir con nuestra infatigable soledad, una soledad que nos acompaña desde siempre y por la cual escapamos a la sensación de vacío que produce el saber que alguien ya no nos ama como ayer, o que alguien se fue del mundo y su presencia no entibia nuestros días, que sus sonrisas no alegran ya los momentos..

...y nos quedamos solos, mirando un tiempo pasado, sin remedio. Entonces es momento de entregarle a Dios el tesoro acumulado y aprender a reconstruirnos con la experiencia y la fuerza que nos da la vida nuevamente.


Las esperanzas son las estrellas del alma. Dejarlas brillar en nuestro cielo interno es una guía, una orientación en el camino. No pierdas las esperanzas de un tiempo mejor, de una pareja feliz, o de lograr aquellas cosas que tantas veces acariciaste en el silencio de tu habitación, porque de ilusiones también se vive, de ilusiones también nos alimentamos. .. y aprendemos a vivir caminando senderos luminosos y aprendemos a ser luz en el destino.

Vive la vida hoy, no dejes para mañana lo que deseaste ayer, porque una larga caminata empieza con un solo paso. Decídete y vuelve andar.

El momento presente



Absorbe todo lo que te brinda el momento presente, y desconéctate del pasado que ya no existe y del futuro que llegará a su tiempo. Aférrate al momento presente como si fuera el único que tienes. Y piensa que recordar, anhelar, esperar, lamentar y arrepentirse, son las tácticas más usuales y más peligrosas para evadirse del presente. No dejes que ese círculo vicioso, se convierta en un estilo de vida para ti que no te llena. Interrúmpelo ¡ya! Ahora, con algo que te haga sentirte realizado en el momento presente. Vive todo lo que puedas, no hacerlo es una equivocación. 

No importa demasiado “qué hagas”, siempre que tengas tu vida. Si no tienes eso, ¿qué has tenido?...El momento apropiado es cualquier momento que uno, aun tiene la suerte de tener... ¡Vive!Si miras hacia atrás, lo que ha sido tu vida, descubrirás que es muy raro que te lamentes o arrepientas por algo que hiciste en el pasado. Es lo que NO has hecho lo que te atormenta. 
Dale pues importancia, y valora tus momentos presentes. Piensa que si los desperdicias con actitudes autofrustrantes, los habrás perdido para siempre.Refuerza tu personalidad; si eres inmune a la necesidad de aprobación ajena, serás también inmune cuando no la obtengas. ¿Puedes aceptarte a ti mismo sin protestar? ¿puedes amarte a ti mismo todo el tiempo? ¿puedes dar y recibir amor?Las dificultades de la vida son muy parecidas para todos, en cualquier estrato social.

 Los desacuerdos, los problemas, los conflictos son partes de lo que significa ser un Ser Humano. Igualmente el dinero, la vejez, las enfermedades, la muerte, los desastres naturales o los accidentes son acontecimientos que presentan problemas a todos los humanos. Pero mientras algunos logran evitar el desaliento y la infelicidad que inmoviliza, al enfrentarse con valor a estos hechos, hay otros que quedan inertes o sufren un colapso nervioso.Los seres humanos que reconocen y se enfrentan a los problemas, como algo que es parte de la condición humana, y no miden la felicidad por la ausencia de éstos, esos, son seres humanos inteligentes y sensatos; también los más raros y difíciles de encontrar.

 Aprende a hacerte cargo de ti mismo, implicará un proceso mental completamente nuevo y que puede resultar difícil, porque son demasiadas las fuerzas que en nuestra sociedad conspiran contra la responsabilidad individual.Siendo la muerte una propuesta tan eterna y la vida tan breve, pregúntate a ti mismo ¿debo hacer las cosas que realmente deseo hacer?

 Se tú mismo, goza, ama, siente la vida. No desistas de ser dueño de ti mismo y afronta todos los problemas con serenidad; hay que seguir siendo igualmente felices y valiosos, se solucione o no el problema. Si puedes dominar esto, te puedes considerar una persona inteligente y sensata. Se feliz y ante todo... ¡VIVE!