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¿Qué clase de día quiero tener hoy?



Tengo responsabilidades que cumplir hoy. 
Soy importante. Mi trabajo es escoger qué clase de día voy a tener.

Hoy puedo quejarme de que hace mucho calor o mucho frío, o puedo estar agradecido
a las estaciones, que permiten la vida en la tierra. 

Hoy me puedo sentir triste porque no tengo más dinero, o puedo estar contento 
de que mis finanzas me empujan a planear mis compras con inteligencia.

Hoy puedo quejarme porque el día esta lluvioso,
o puedo dar gracias a Dios porque las plantas están siendo regadas gratis.

Hoy puedo disgustarme por mi salud, o puedo regocijarme de que estoy vivo
y comprender que la enfermedad es una lección a superar.

Hoy puedo lamentarme de todo lo que mis padres
no me dieron mientras estaba creciendo, o puedo sentirme 
agradecido de que me permitieran haber nacido.

Hoy puedo pensar que nunca tendré una pareja que sea la ideal para mi, 
o puedo tomar la soledad como mi aliada, para prepararme a cuando llegue
esa alma gemela. 

Hoy puedo auto compadecerme por no tener muchos amigos,
o puedo emocionarme y embarcarme en la aventura de descubrir nuevas relaciones.

Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a trabajar,
o puedo gritar de alegría porque tengo un trabajo.

Hoy puedo quejarme porque tengo que estudiar, 
o puedo abrir mi mente enérgicamente y llenarla con nuevos y ricos conocimientos.

Hoy puedo murmurar amargamente porque tengo
que hacer las labores del hogar, o puedo sentirme honrado porque
tengo un techo para mi mente, cuerpo y alma.

Hoy el día se presenta ante mí, esperando a que yo le dé forma y aquí estoy, 
el escultor que tiene que darle forma.
Lo que suceda hoy depende de mí... yo debo escoger qué tipo de día voy a tener.

Que Tengas un gran día,
A menos que tengas otros planes.

Al Empezar Cada Día



Al empezar cada día, trataré de aprender algo nuevo sobre mí, sobre ti y sobre el mundo en que vivimos, de tal modo que pueda continuar sintiendo y viviendo todas las cosas como si acabaran de nacer.

Al empezar el día, me acordaré de participarte mi alegría, así como mi pena, de manera que nos podamos conocer mejor el uno al otro.

Al empezar cada día, me pondré a escucharte de verdad e intentaré comprender tu punto de vista, al tiempo que trataré de darte el mío de la forma más suave, recordando que ambos estamos creciendo y cambiando y cambiando de mil formas distintas.

Al empezar el día, recordaré que soy un ser humano y no exigiré de tí la perfección hasta que yo sea perfecto.

Al empezar cada día, me cuidaré de acercarme a ti y acariciarte con ternura, porque no quiero dejar de sentirte.

Al empezar el día, me dedicaré a renovarme como hombre que ama y a esperar los acontecimientos.

Comienza el día...


Empieza este día con tu corazón rebosante de
amor...
Alegría y agradecimiento... gozoso de estar vivo...
Haciendo lo que estás haciendo...
Estando donde estás y viendo emerger la perfección de este día.
Benditos sean aquellos que pueden ver la belleza...
La alegría y la armonía que está a su alrededor y apreciarla plenamente y aquellos seres que reconocen en todo y en todos y dan gracias por todo.

La alegría es como un guijarro arrojado en el medio de un lago.
Las ondas que se generan van más y más hacia los lugares más lejanos de la orilla y luego retornan al centro... Llevando alegría a todo lo que tocan en el camino.
El amor es como un bálsamo curativo... cura todas las heridas... todos los daños... todas las penas...

De modo que ama con amor divino... ama lo que es digno de amar y lo que aparentemente no lo es.
Ama a aquellos seres que no conocen el significado del amor... ama aun a los que por error llamas tus enemigos... cuando tu corazón esté colmado de amor... no conocerás enemigos.
El amor es el cimiento de la vida.