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¿Por qué no duran las relaciones de pareja?



Nadie puede dar lo que no tiene...


Sólo cuando estás bien contigo mismo puedes estar bien con los demás.
Sólo cuando manejas tu soledad puedes manejar una relación.

Necesitas valorarte para valorar, quererte para querer, respetarte para respetar y aceptarte para aceptar, ya que nadie puede dar lo que no tiene dentro de sí.

Ninguna relación te dará la paz que tu mismo no hayas creado en tu interior.
Ninguna relación te brindará la felicidad que tu mismo no construyas.

Sólo podrás ser feliz con otra persona cuando seas consciente que eres feliz incluso cuando no está a tu lado.
Sólo podrás amar siendo independiente, hasta el punto de no tener que manipular ni manejar a los que dices querer.

Dos personas que se unen por el deseo de hacerse feliz la una a la otra, fracasarán con el tiempo…
Dos personas que se unen con el fin de compartir su felicidad propia, lograrán una felicidad duradera, y sin ser su fin, harán feliz a la otra.

Para amar necesitas una humilde autosuficiencia, necesitas autoestima y la práctica de una libertad responsable.
Pretender que otra persona nos haga felices y llene todas nuestras expectativas es una fantasía narcisista que sólo trae frustraciones.

Por eso, ámate mucho, madura, y el día que puedas decirle al otro: “Sin ti también estoy bien”… ese día estarás más preparado para vivir en pareja.


"No he venido a este mundo a cumplir tus expectativas. No has venido a este mundo a cumplir mis expectativas. Yo hago lo que hago. Tu haces lo que haces. Yo soy yo, un ser completo aún con mis carencias. Tu eres tú, un ser completo aún con tus carencias.
Si nos encontramos y nos aceptamos, si nos aceptamos y nos respetamos, si somos capaces de no cuestionar nuestras diferencias y de celebrar juntos nuestros misterios, podremos caminar el uno junto al otro; ser mutua y respetuosa, sagrada y amorosa compañía en nuestro camino. Si eso es posible puede ser maravilloso, si no, no tiene remedio.”


La propuesta es que evalúes quién estás siendo en tu pareja o donde estás parado para iniciar una relación más sana. Evalúa si te consideras dador, tomador, dependiente, autosuficiente, indiferente, amoroso, víctima, victimario, acosador, etc. Trabaja en mejorar los puntos débiles para tu crecimiento como ser humano. Luego te sentirás mejor y redundará en beneficio para ambos.

El verdadero amor


Un hombre de cierta edad vino a la clínica para hacerse curar una herida en la mano. Tenía bastante prisa, y mientras se curaba le pregunté qué era eso tan urgente que tenía que hacer.

Me dijo que tenía que ir a una residencia de ancianos para desayunar con su mujer que vivía allí. Me contó que llevaba algún tiempo en ese lugar y que tenía un alzheimer muy avanzado.
Mientras acababa de vendar la herida, le pregunté si ella se alarmaría en caso de que él llegara tarde esa mañana.
No, me dijo.
Ella ya no sabe quién soy. Hace ya casi cinco años que no me reconoce.
Entonces le pregunté extrañado. Y si ya no sabe quién es usted, ¿Por qué esa necesidad de estar con ella todas las mañanas?


Me sonrió y dándome una palmadita en la mano me dijo: Ella no sabe quién soy yo, pero yo todavía sé muy bien quién es ella".

El verdadero amor no se reduce a lo físico ni a lo romántico.

El placer de amar





Amar no es una obligación, sino un privilegio.
No se puede amar por presión ni por deber, sino porque es el mayor placer en la vida; amas por gusto, porque puedes amar; no amas para cumplir ninguna regla, ni para hacer méritos ante nadie; amas por el simple y maravilloso placer de amar.


Te amo , y en este momento acepto la aventura de explorar y descubrir contigo lo que guardas más allá de tus máscaras y tus defensas.
Contemplo con ternura tus más profundos sentimientos, tus temores, tus carencias, tus esperanzas y alegrías, tu dolor y tus anhelos.


Te amo , y comprendo que detrás de tu coraza se encuentra un corazón sensible y solitario, hambriento de una mano amiga y de una sonrisa sincera en la que puedas sentirte en casa.
Te amo , y con el mayor respeto entiendo que la desarmonía y el caos en los que a veces vives son el producto de tu ignorancia y de tu inconsciencia. 


Me doy cuenta de que si generas desdichas es porque aún no has aprendido a sembrar alegrías, y en ocasiones te sientes tan vacío y tan carente de sentido, que no puedes confiar en ti mismo ni reconocer tu riqueza; pero en este instante, descubro y honro, por encima de cualquier apariencia, tu verdadera identidad y tu valor, y aprecio honestamente tu infinita grandeza como una expresión única e irrepetible de la Vida.

Te amo , y sinceramente desde hoy te brindo la oportunidad de ser escuchado con profunda atención, interés y respeto. Acepto tu experiencia sin pretender modificarla, sino comprenderla. Te ofrezco un espacio en el que puedas descubrirte sin miedo a ser calificado, en el que sientas la confianza de abrirte, sin ser forzado a revelar aquello que consideras privado.


Te amo , reconozco, y a partir de este momento te muestro que tienes el derecho inalienable de elegir tu propio camino, aunque éste no coincida con el mío. Desde este instante, te permito descubrir tu verdad interior por ti mismo, a tu manera; te aprecio sin condiciones, sin juzgarte, sin reprobarte, sin pedirte que actúes de acuerdo con mis expectativas, sin exigirte que te amoldes a mis ideales; tienes el derecho de ser tú mismo.


Te amo , y te valoro por ser quien eres, no por ser como yo quisiera que fueras. Confío en tu capacidad de aprender de tus experiencias y de levantarte de tus caídas, más fuerte, más maduro; tengo plena fe y absoluta confianza en tu poder como individuo.


Te amo , y gozo de la fortuna de poder comprometerme voluntariamente contigo, y a partir de este día respondo en forma activa a tu necesidad de desarrollo personal. Creo en ti cuando tú dudas; te contagio con mi vitalidad y mi estusiasmo cuando estás por darte por vencido; te apoyo cuando flaqueas, te animo cuando titubeas; te tomo de las manos con firmeza cuando te sientes débil; confío en ti cuando algo te agobia; y te acaricio con dulzura cuando algo te entristece, sin dejarme arrastrar por tu desdicha.


Te amo , comparto tus alegrías y me regocijo contigo cuando te sientes dichoso. Me deleito en tu presencia, más no pretendo poseerte; disfruto de tu compañía, pero no deseo retenerte ni impedir tu vuelo. Paladeo el regalo de compartir en el presente, por el simple gusto de estar juntos sin ataduras ni obligaciones impuestas, por la espontánea decisión de responderte libremente.


No te quiero mío, te amo tuyo, te amo libre; te amo, como amo a la brisa que viene y va, y acaricia mi mejilla.
Te amo , y tengo la suficiente humildad como para recibir tu ternura y tu cariño sin representar el papel del que nada necesita; acepto con gusto lo que me brindas, pero no exijo que me des lo que no puedes o no deseas.


Te amo , y le agradezco a la Vida el prodigio de tu existencia, pues siento tu presencia una auténtica bendición en mi sendero; gracias por ser.
Te amo , y precisamente por eso no dependo de ti, pues si dependiera no sería amor sino carencia, no dependo de ti, te amo.


Hoy disfruto de nuestro encuentro, sabiendo que cada día es una aventura incierta y que el mañana es una incógnita perenne. Desde hoy, vivo como si fuese el último día que puedo compartir contigo, de tal manera que cada reencuentro sea tan intenso y tan profundo como si fuese la primera vez que te tomo de la mano, y en esta forma hago que lo cotidiano sea siempre una creación distinta y milagrosa.


Me atrevo a mostrarte mi cariño espontáneamente a través de mi mirada, de mis gestos y sonrisas, de mi caricia firme y delicada, de mi abrazo vigoroso, de mis besos, con palabras francas y sencillas, te amo.


Te valoro por ser quien eres, aprecio tus riquezas interiores, aun aquellas que tú mismo desconoces. Veo tu potencial latente y desde hoy colaboro para que florezca la semilla que se encuentra dormida en tu interior. Tu desarrollo personal me importa honestamente, cuentas conmigo y desde este momento te permito descubrir tus capacidades creativas y aliento tu posibilidad de dar todo el fruto que puedes dar; con gusto develo ante tus ojos el tesoro que llevas dentro, y coopero contigo para ser de esta vida una experiencia más rica y más llena de sentido.


Te amo , y también me amo a mí mismo y por eso desde este día también me atrevo a establecer mis propios límites, y a mantenerlos firmemente; me respeto a mí mismo y por ello con todo mi amor, no permito que transgredas mis derechos personales, ni que me ates, ni que coartes mi libertad para ser quien soy.


Te amo , y tengo tanta confianza en mí mismo y en ti, que sin temor a que nuestra relación humana se perjudique, desde este instante me siento en la libertad de expresarte mi enojo, sin ofenderte, y puedo manifestar lo que me molesta e incomoda sin intentar hacerte daño o lastimarte; soy sincero, soy veraz contigo.


Te amo , por eso también reconozco y respeto tus limitaciones y así te aprecio, pero no te idealizo. Comparto y disfruto los acuerdos y acepto los desacuerdos, y con absoluta certeza te digo que si llegara el día en que evidentemente nuestros caminos fueran incompatibles sin remedio, yo soy capaz de despedirme en paz y en armonía, de tal manera que ambos nos recordemos con gratitud por los tesoros compartidos.


Te amo , y al amarte veo en ti más que tu individualidad como persona; te percibo y te valoro como una expresión del Hombre, como una manifestación palpable de esa esencia trascendente e intangible llamada Ser Humano, de la cual yo mismo formo parte.


A través de ti reconozco el milagro indescriptible de la Naturaleza Humana que es mi propia naturaleza, con toda su grandeza y sus limitaciones; a través de ti, puedo apreciar tanto las facetas luminosas y radiantes de la Humanidad, así como sus lados oscuros y sombríos.


Te amo , y en ti amo al Ser Humano en su totalidad y amo la auténtica Naturaleza Humana tal como es.
Te amo , y al amarte a ti, me amo a mí mismo y me siento orgulloso de ser una nota digna y valiosa en la sinfonía de este mundo.


Autor: Martín Alfonso Villanueva Reinbeck